En las últimas décadas del siglo pasado, y los 20 años que llevamos de éste, la emigración de los pueblos a las ciudades está provocando que amplias regiones de la península se queden despobladas y ofrezcan ya cifras de densidad de población parecidas a las de zonas tan poco habitadas como Laponia o Noruega.
Son muchas las causas que nos han llevado a esta realidad de decadencia del mundo rural. En esta serie de reportajes queremos conocer las razones de esta nueva situación y qué oportunidades se abren para el futuro. Éste va a ser nuestro empeño. Mostraremos las excelencias de la vida lejos de las grandes ciudades y, en la medida de lo posible, colaboraremos con instituciones regionales y locales a la hora de difundir las acciones necesarias que devuelvan al mundo rural el esplendor perdido.
Las circunstancias actuales de crisis, provocada por la pandemia del COVID-19, otorgan a la vida rural un nuevo valor que merece la pena tenerse en cuenta, Quizá sea éste el momento de plantearse la vuelta a la esencia que supone la repoblación de la España vaciada. Eso sí, para ello, es necesario que este viaje sin retorno vaya acompañado de mejoras en las infraestructuras y en las comunicaciones.



