DESDE EL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XX, ESPAÑA HA VIVIDO UN EVIDENTE CAMBIO EN SU FISONOMÍA.
EL ÉXODO RURAL DIBUJA HOY UN PAÍS DE GRANDES CONTRASTES DEMOGRÁFICOS.
LA PENÍNSULA SE VUELCA HACIA LA COSTA MEDITERRÁNEA DEJANDO DESPOBLADA LA MESETA.
ESTA ES LA NUEVA RADIOGRAFÍA DE UN PAÍS QUE HA SUSTITUIDO LA AGRICULTURA POR EL TURISMO.
Desde el último cuarto del siglo XX, España ha vivido un evidente cambio en su fisionomía. El éxodo rural dibuja hoy un país de grandes contrastes demográficos. El 90% de la población se concentra en tan sólo 1500 municipios, dejando el 70% de la extensión de España para un 10% de los habitantes del medio rural.
No hace tanto que esto no era así. La generación de nuestros padres y abuelos habitó una España de marcado corte rural que ahora se pierde. El musgo recubre las piedras de las casas abandonadas, las fábricas dejaron de respirar por sus enhiestas chimeneas, los comercios bajaron ya sus persianas para siempre, los oficios se perdieron sustituidos por diabólicas máquinas, el campo dejó de labrarse. Atrás quedan miles de historias que en “La España despoblada” queremos rescatar.
Esta sección quiere ser un paseo virtual por la España menos poblada, un intento de ofrecer una visión caleidoscópica de cómo es la vida ahora, queremos conocer los porqués de cómo se ha llegado a esta situación y qué oportunidades se abren para el futuro. Ese va a ser nuestro empeño. Pero no sólo nos centraremos en el conocimiento de lo que ha ocurrido, nuestro propósito es también colaborar con instituciones locales y mancomunales a la hora de difundir las acciones necesarias que devuelvan la vida al mundo rural y recuperar así, parte del esplendor perdido.
Nunca hay una sola razón, ni estas son las mismas para los más de 8000 pueblos que tiene España. Por eso, “La España despoblada” nace como una sección fija que, además de los posts y entradas relativas al mundo rural, tendrá una serie de reportajes sobre localidades que nos cuentan cómo fue su decadencia y qué pueden ofrecernos para darle un giro a su destino.
La tarea parece ímproba, pero nunca las cosas de valor fueron fáciles. He aquí nuestro pequeño granito de arena.